El impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) es un tributo de carácter personal y directo que grava, según los principios de igualdad, generalidad y progresividad, la renta de las personas físicas de acuerdo con su naturaleza y sus circunstancias personales y familiares.

Se trata de un impuesto del estado cedido parcialmente a Cataluña, y sobre el que ésta puede regular la escala autonómica aplicable a la base liquidable general; las deducciones por circunstancias personales y familiares, así como por inversiones no empresariales y por aplicación de rentas; y los aumentos o las disminuciones de los porcentajes de la deducción por adquisición de la vivienda habitual.

En relación con esta regulación, Cataluña ha establecido la tarifa y las deducciones que se exponen a continuación.