El impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción mecánica es un tributo propio de la Generalitat de Catalunya, cuyo objeto es grabar las emisiones de dióxido de carbono que producen estos vehículos y que inciden en el incremento de las emisiones de gases con efecto de invernadero.

Este tributo tiene carácter finalista y tiene que nutrir a partes iguales el Fondo climático y el Fondo de patrimonio natural.

Entrada en vigor

El impuesto, creado por la Ley 5/2017, del 28 de marzo, de medidas fiscales, administrativas, financieras y del sector público (DOGC núm. 7340, de 30.03.2017), y actualmente regulado dentro de la Ley 16/2017, de 1 de agosto, del cambio climático (DOGC núm. 7426, de 03.08.2017), es exigible a partir del 1 de enero de 2018, excepto en el caso de las motocicletas, en que es exigible a partir del 1 de enero de 2019.

La recaudación del impuesto no empezará hasta el 2018.